Fred C. Dobbs y Bob Curtin, ambos con mala suerte en Tampico, México en 1925, se encuentran con un buscador canoso llamado Howard y deciden unirse a él en busca de oro en las selvas del centro de México. A través de enormes dificultades, finalmente logran encontrar oro, pero los bandidos, los elementos y, sobre todo, la codicia amenazan con convertir su éxito en un desastre.