En su noche de bodas, Bob le informa a su nueva novia Betty que ha comprado una granja de pollos. Una granja de pollos abandonada, para ser exactos, lo cual es obvio cuando los dos se mudan. Betty soporta el entusiasmo de Bob por la vida rural, los inconvenientes rústicos y la naturaleza en lucha, pero su paciencia se pone a prueba severamente cuando la glamorosa vecina Harriet Putnam parece poner su mirada en Bob.